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<atom:link href="http://promociondelasalud.bligoo.com/rss/comments/view/140706" rel="self" type="application/rss+xml" /><title>Salud a la Salud - Día Internacional de la Mujer</title>
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<pubDate>Mon, 08 Sep 2008 09:36:02 -0400</pubDate>
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<title>Que pase una feliz noche Don Mario</title>
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<pubDate>Sun, 09 Mar 2008 14:28:55 -0400</pubDate>
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<dc:creator>Maria LLácer</dc:creator>
<description><![CDATA[<p><br />&nbsp;Pero la inform&aacute;tica la encuentro muy muy dificil y no me entero un veradero</p><p>&nbsp;desatre lo publico mal .</p><p>&nbsp;Mi autentica vocacion es atender y trabajar en clinicas geri&aacute;tricas la geriatia </p><p>&nbsp;y las demencias me encanta</p><p>&nbsp;con mucho cari&ntilde;o y respeto </p><p>&nbsp;Maria<br /><br /><br /></p>]]></description>
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<title>Don Mario buenas noches y muchas gracias</title>
<link>http://promociondelasalud.bligoo.com/content/view/140706/Dia_Internacional_de_la_Mujer.html#comment-440705</link>
<pubDate>Sun, 09 Mar 2008 14:25:23 -0400</pubDate>
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<dc:creator>Maria LLácer</dc:creator>
<description><![CDATA[<p><br /><br />&nbsp;Todo lo que escriba usted me interesa le he mandado uns liks de medicina </p><p>&nbsp;de un peri&oacute;dico en Espa&ntilde;a que leo tods los dias en internet tiene apartados</p><p>&nbsp;sobre neurociencia y otras especialidades de medicna</p><p>&nbsp;con mucho cari&ntilde;o y respeto </p><p>&nbsp;MAria<br /><br /></p>]]></description>
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<title>María</title>
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<pubDate>Sun, 09 Mar 2008 14:11:00 -0400</pubDate>
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<dc:creator>Mario  Dastres Malbrán</dc:creator>
<description><![CDATA[<p>Muchas Gracias por tus comentarios y aportes, que bien que te interesen estos temas, se nota que eres una persona muy inquieta y de gran esp&iacute;ritu investigados. Te felicito.</p><p>Como ves la Salud la relaciono tambien con estos temas, no es cierto?</p><p>Son temas apasionantes, espero ir poniendo en conversaci&oacute;n algunos otros que estoy preparando, espeialmente espirituales y de Metaf&iacute;sica. &iexcl;Como estamos ah&iacute;?</p><p>&nbsp;</p><p>Mario Dastres M</p>]]></description>
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<title>Don Mario  a lo mejor le interesa a mi me encanta</title>
<link>http://promociondelasalud.bligoo.com/content/view/140706/Dia_Internacional_de_la_Mujer.html#comment-440697</link>
<pubDate>Sun, 09 Mar 2008 14:07:46 -0400</pubDate>
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<dc:creator>Maria LLácer</dc:creator>
<description><![CDATA[<p><br /><br /><br /><br />&nbsp;<a href="http://www.elmundo.es/elmundosalud/">http://www.elmundo.es/elmundosalud/</a></p><p><a href="http://www.elmundo.es/elmundosalud/neurociencia/index.html">http://www.elmundo.es/elmundosalud/neurociencia/index.html</a></p><p><a href="http://www.elmundo.es/elmundosalud/biociencia/index.html">http://www.elmundo.es/elmundosalud/biociencia/index.html</a></p><p><a href="http://www.elmundo.es/elmundosalud/oncologia/index.html">http://www.elmundo.es/elmundosalud/oncologia/index.html</a></p><p><a href="http://www.elmundo.es/elmundosalud/">http://www.elmundo.es/elmundosalud/</a></p><p>&nbsp;con cair&ntilde;o buenas noches dede Espa&ntilde;a</p>]]></description>
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<title>LA MUJER EN LAS SOCIEDADES DEL CRECIENTE FÉRTIL</title>
<link>http://promociondelasalud.bligoo.com/content/view/140706/Dia_Internacional_de_la_Mujer.html#comment-440696</link>
<pubDate>Sun, 09 Mar 2008 14:01:31 -0400</pubDate>
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<dc:creator>Maria LLácer</dc:creator>
<description><![CDATA[<br /><li value="1"><p >LA MUJER EN LAS SOCIEDADES DEL CRECIENTE F&Eacute;RTIL</p><p >&nbsp;</p><p>Pocas noticias han llegado acerca del papel de la mujer en sociedades de la antigua Mesopotamia. Se sabe que en algunos lugares del Creciente F&eacute;rtil las mujeres participaban en las reuniones pol&iacute;ticas pero no podemos saber con exactitud el papel que desempe&ntilde;aban en aquellas reuniones pol&iacute;ticas.</p><p>En las m&aacute;s antiguas recopilaciones de leyes, se reconocen a las mujeres derechos que en &eacute;pocas posteriores, e incluso recientes a nosotros, hab&iacute;an perdido. Tambi&eacute;n pod&iacute;an arrendar, testificar, pedir pr&eacute;stamos o representar jur&iacute;dicamente a otras personas. </p><p>En Egipto, las mujeres ten&iacute;an mayor libertad de movimiento, pues &lt;&lt;andaban libremente por la calle&gt;&gt; como cuenta Her&oacute;doto con cierto esc&aacute;ndalo. Sabemos que algunas trabajaban en la industria textil y en la elaboraci&oacute;n de alimentos. </p><p>No faltaban mujeres que llegaron a alcanzar un alto grado de poder, por ejemplo, una hija del fara&oacute;n era consagrada como esposa del dios y ejerc&iacute;a el poder en Tebas. Las mujeres pod&iacute;an alcanzar la m&aacute;xima jerarqu&iacute;a. Las esposas de los faraones eran transmisoras de los derechos de soberan&iacute;a y pod&iacute;an ejercer la regencia hasta que sus hijos alcanzaran la edad suficiente para reinar.</p><p >2.1.1. MESOPOTAMIA</p><p >&nbsp;</p><p>En la sociedad de Mesopotamia, las mujeres no estaban sometidas a sus parientes y el consentimiento de la madre eran tan necesario como el del padre para poder contraer matrimonio. Ejerc&iacute;an todo tipo de oficios y participaban en la vida p&uacute;blica. Algunas alcanzaron cierto status como regentes del reino. Sabemos que al menos una mujer ejerci&oacute; como embajadora del rey de Summer ante el fara&oacute;n egipcio.</p><p style="text-align: center">2.1.2. EGIPTO</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p>En Egipto, las mujeres gozaban de cierta libertad. La educaci&oacute;n de las mujeres estaba equiparada a la del var&oacute;n. Esta consideraci&oacute;n que ten&iacute;an hacia la mujer permiti&oacute; reconocer derechos de herencia matrilineales a los varones y conservar sus bienes despu&eacute;s del matrimonio.</p></li><li value="3"><p style="text-align: center">LA MUJER EN GRECIA</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p>La falta de tierra para cultivar llev&oacute; a los griegos a establecer colonias a lo largo del Mediterr&aacute;neo. A partir de ese momento se cre&oacute; una nueva clase social y que exig&iacute;a participar en la vida pol&iacute;tica. </p><p>El r&eacute;gimen aristocr&aacute;tico se mantuvo en ciudades-estado como Esparta, pero en otras, como Atenas se estableci&oacute; un gobierno democr&aacute;tico. Este sistema pol&iacute;tico separaba el poder judicial, el legislativo y el ejecutivo; la Ecclesia, en la que pod&iacute;an asistir todos los ciudadanos, discut&iacute;a y aprobaba las leyes que hab&iacute;an sido propuestas por la Boul&eacute; (Consejo de los quinientos miembros). Pero ciudadano era s&oacute;lo el var&oacute;n nacido libre que descend&iacute;a de ciudadanos, los extranjeros y los esclavos estaban excluidos de esta organizaci&oacute;n.</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p style="text-align: center">3.1. LA VISI&Oacute;N DE LA MUJER EN EL MUNDO GRIEGO</p><p>&nbsp;</p><p>La opini&oacute;n que los antiguos griegos ten&iacute;an de las mujeres se halla resumida en el relato que de su creaci&oacute;n hace Hes&iacute;odo. Seg&uacute;n este poeta, la primera mujer, Pandora, fue creada por Zeus como castigo a los hombres. De la caja de Pandora sal&iacute;an los dolores y las calamidades. Arist&oacute;teles, afirmaba que las mujeres son &lt;&lt;por naturaleza m&aacute;s d&eacute;biles y m&aacute;s fr&iacute;as&gt;&gt; que los hombres. Se consideraba de cuerpo fr&iacute;o aqu&eacute;l que no hab&iacute;a acabado de hacerse; la debilidad t&eacute;rmica de las mujeres se manifestaba en que envejec&iacute;an antes que los hombres, ten&iacute;an la carne m&aacute;s blanda y el cerebro menos voluminoso.</p><p>Para Arist&oacute;teles, la mujer, en cu&aacute;nto a madre, no era m&aacute;s que el soporte alimenticio y f&iacute;sico donde se encuentra el hombre antes de nacer. </p><p>Adem&aacute;s, apoy&aacute;ndose en la medicina hipocr&aacute;tica, Arist&oacute;teles afirmaba tambi&eacute;n que, en comparaci&oacute;n con el hombre, la mujer era menos musculosa y ten&iacute;a las articulaciones menos pronunciadas, en definitiva, su cuerpo, era menos bello que el del var&oacute;n. En consecuencia, el cuerpo femenino no merec&iacute;a ser representado en el arte. Pero, en Esparta, una mujer representada en una escultura desnuda significaba para el fil&oacute;sofo la encarnaci&oacute;n de la decadencia, cuyo origen hab&iacute;a que buscarlo en la libertad de que gozaban all&iacute; las mujeres.</p><p>De esta visi&oacute;n del cuerpo femenino se pas&oacute; a considerar a la mujer como una eterna menor de edad, y a justificar as&iacute; su exclusi&oacute;n de la vida p&uacute;blica.</p><p style="text-align: center">3.1.1. PANDORA</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p>En la mitolog&iacute;a griega, Pandora fue la primera mujer que cre&oacute; Zeus. Modelada por los dem&aacute;s dioses, Afrodita le dio su belleza, las Gracias la vistieron de joyas, y Hermes le otorg&oacute; la maldad y la falta de inteligencia. Mujer curiosa y desobediente, abri&oacute; la cada que su esposo le hab&iacute;a regalado con la condici&oacute;n de que no la abriera. En la caja estaban encerrados los malos que Prometeo hab&iacute;a conseguido atrapar para salvaguardar de ellos a los hombres. Con su actitud, Pandora dej&oacute; a la humanidad a merced de ellos.</p><p style="text-align: center">3.2. LA EDUCACI&Oacute;N</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p>La formaci&oacute;n que recib&iacute;an las mujeres se fundamentaba en la opini&oacute;n que de ellas ten&iacute;an los griegos y se orientaba hacia su futuro, es decir, conseguir ser una buena esposa.</p><p>Las ni&ntilde;as aprend&iacute;an a hilar y a tejer, as&iacute; como algo de m&uacute;sica y danza. Las hijas de los ciudadanos s&oacute;lo aprend&iacute;an a tocar la lira. Por lo general, las mujeres no continuaban su formaci&oacute;n una vez que hab&iacute;an contra&iacute;do matrimonio.</p><p>En Esparta, donde las mujeres gozaban de mayor libertad ellas mismas organizaban sus actividades, y pod&iacute;an dedicarse al estudio de la m&uacute;sica y a practicar ejercicios gimn&aacute;sticos: participaban incluso en los desfiles de atletas, aunque no compet&iacute;an con ellos.</p><p>En la Grecia asi&aacute;tica y en las islas, las mujeres se preocuparon m&aacute;s de su formaci&oacute;n intelectual.</p><p>En el &aacute;mbito de las ciencias tambi&eacute;n destacaron algunas mujeres, como Agnocide, m&eacute;dica ateniense que condenada a muerte por ejercer la medicina siendo mujer, se salv&oacute;, seg&uacute;n la leyenda, por la solidaridad de las atenienses que amenazaron con quitarse la vida si se ejecutaba la sentencia.</p><p>A pesar de los ejemplos anteriores, fueron pocas las mujeres que recibieron una educaci&oacute;n que se extendiera m&aacute;s all&aacute; de prepararlas para desempe&ntilde;ar la funci&oacute;n primordial de su vida: el matrimonio.</p><p style="text-align: center">3.2.1. MAR&Iacute;A, LA GRIEGA</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p>Tambi&eacute;n existieron mujeres que superaron las l&iacute;neas de la educaci&oacute;n. Son mujeres que ejercieron la medicina, que destacaron como matem&aacute;ticas, o como Maria de Alejandr&iacute;a, cuyos trabajos e inventos en la qu&iacute;mica se siguen empleando en nuestros d&iacute;as. Su c&eacute;lebre &lt;&lt;ba&ntilde;o Mar&iacute;a&gt;&gt; utilizado en la cocina, tiene origen en los laboratorios qu&iacute;micos con el fin de calentar una sustancia.</p><p style="text-align: center">3.3. EL MATRIMONIO</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p>En la &eacute;poca cl&aacute;sica el matrimonio era un contrato entre el padre y el esposo, que ven&iacute;a a significar un traspaso del derecho de tutela sobra la mujer. El acto por el que se formalizaba el contrato era la entrega de la dote. La dota era la aportaci&oacute;n econ&oacute;mica, en dinero o en tierra, que deb&iacute;a ser entregada por el padre al contraer matrimonio una hija.</p><p>El esposo ten&iacute;a la obligaci&oacute;n de invertirla para que generara rentas que aseguraran el aumento del patrimonio de la mujer. En caso de divorcio o de viudedad, la dote era devuelta a la esposa, que volv&iacute;a a contraer matrimonio contando con su dote.</p><p>De la importancia del matrimonio y de la dote nos da idea el que la ciudad de Atenas dispusiera de una cantidad de dinero que se utilizaba para pagar las dotes de las hijas de los ciudadanos que eran considerados ciudadanos de m&eacute;rito. </p><p>El matrimonio se realizaba entre miembros de una misma familia, y esta muy mal visto si el padre de la novia le daba permiso para casarse con un extra&ntilde;o para ellos. La edad media para contraer matrimonio era de 14 a&ntilde;os para las mujeres y de 30 para los hombres. Esta diferencia de edad se deb&iacute;a a que el marido deb&iacute;a tener la edad suficiente para ejercer los derechos de ciudadan&iacute;a.</p><p>El divorcio era f&aacute;cil de obtener. Lo pod&iacute;a solicitar el marido o el padre de la esposa, a instancias de ellas o por su propio inter&eacute;s.</p><p>Cuando una mujer era adultera, o hab&iacute;a sido violada, el marido deb&iacute;a solicitar el divorcio.</p><p style="text-align: center">3.4. EL TRABAJO DE LA MUJER</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p>El modelo de sociedad que ten&iacute;an hacia las mujeres los griegos dejaba a la mujer en el espacio dom&eacute;stico, por eso las mujeres s&oacute;lo pod&iacute;an realizar aquellos trabajos que se desarrollaban dentro de este &aacute;mbito o que ten&iacute;an relaci&oacute;n con el mantenimiento del hogar. Tener la piel blanca significaba que, por la buena situaci&oacute;n econ&oacute;mica, no se necesitaba trabajar al sol.</p><p>En Atenas, las ciudadanas se dedicaban a dirigir el trabajo de las sirvientas y de algunos sirvientes.</p><p>En Esparta, las tareas dom&eacute;sticas quedaban para las mujeres de las clases de menor poder econ&oacute;mico.</p><p>Un buen n&uacute;mero de mujeres se dedicaron a la prostituci&oacute;n. Las prostitutas no estaban sometidas a las mismas normas que las ciudadanas y esto les daba mayor independencia y libertad de acci&oacute;n. Las mujeres que ejerc&iacute;an la prostituci&oacute;n eran en su mayor parte extranjeras; deb&iacute;an estar registradas y pagar un impuesto a la ciudad por su actividad. </p><p>Un grupo especial de mujeres era el constituido por las hetairas o cortesanas, que recib&iacute;an una formaci&oacute;n intelectual y art&iacute;stica para agradar a los hombres en los banquetes. Algunas tuvieron una notable influencia en la sociedad de la &eacute;poca.</p><p style="text-align: center">3.5. LA MUJER EN LA POL&Iacute;TICA</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p>La sociedad griega antigua estableci&oacute; la divisi&oacute;n entre lo p&uacute;blico y lo privado, determinado para cada individuo un espacio de actuaci&oacute;n. El espacio p&uacute;blico, la pol&iacute;tica, era dominio del hombre, y el espacio privado, el oikos, el hogar, era dominio de la mujer.</p><p>Los ciudadanos ten&iacute;an derechos pol&iacute;ticos, pero esto no era as&iacute; para las ciudadanas, que no pod&iacute;an votar no formar parte de las asambleas. Los ciudadanos griegos encontraban muy divertidas las comedias, como La asamblea de las mujeres, de Arist&oacute;fanes, en las que se representaba una situaci&oacute;n tan absurda, para ellos, como la de que las mujeres atenienses estuviesen participando en la vida p&uacute;blica.</p><p>Como la mujer era considerada una menos de edad toda su vida, necesitaba un tutor var&oacute;n. En el caso de las viudas que no tuvieran parientes que pudieran representarlas, un arconte las tomaba a su cargo.</p><p>Las mujeres s&oacute;lo interven&iacute;an en la vida p&uacute;blica de forma indirecta, a trav&eacute;s del matrimonio.</p><p>En la casa, las mujeres ocupaban un espacio reservado, el gineceo, situado habitualmente en la zona m&aacute;s apartada de la vivienda , pues no deb&iacute;an ser vistas m&aacute;s que pos sus familiares m&aacute;s directos.</p><p>Las mujeres, al menos las que quer&iacute;an ser consideradas como ciudadanas honradas, no participaban en actividades donde hubiera hombres. S&oacute;lo se reclamaba su presencia para las actos relaciones con las muerte. </p><p>Las mujeres extranjeras que se instalaban en Atenas ten&iacute;an mayor libertad de acci&oacute;n y pod&iacute;an disponer libremente de sus bienes.</p><p style="text-align: center">3.6. DIOSAS Y SACERDOTISAS</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p>Las diosas formaba parte del Olimpo griego de la misma manera que los dioses. </p><p>En la versi&oacute;n de Hes&iacute;odo sobre la creaci&oacute;n del mundo, Gea fue la primera diosa, la gran diosa madre, la que dio origen a todas las cosas. </p><p>Los mitos relacionados con ellas nos llevan a pensar que no constitu&iacute;an modelos a imitar por las mujeres griegas.</p><p>En los cultos y celebraciones en honor a los dioses, la participaci&oacute;n de la mujer griega era limitada. Los hombres protagonizaban las fiestas y ritos, aunque hab&iacute;a tambi&eacute;n fiestas exclusivamente femeninas, como las Tesmoforias, o como las que se celebraban en honor del dios Adonis. </p></li><li value="4"><p style="text-align: center">LA MUJER EN ROMA</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p>Nacida de una federaci&oacute;n de peque&ntilde;as aldeas, Roma lleg&oacute; a ser el centro de un gran imperio.</p><p>Roma mantuvo siempre la divisi&oacute;n social entre patricios, clase aristocr&aacute;tica que basaba su riqueza en la posesi&oacute;n de la tierra y que pose&iacute;a los m&aacute;ximos privilegios, y plebeyos, hombres libres tambi&eacute;n, pero de menor riqueza en origen, que estuvieron apartados de la participaci&oacute;n pol&iacute;tica durante la Monarqu&iacute;a y buena parte de la Rep&uacute;blica. Exist&iacute;a, un numeroso grupo de esclavos y de libertos.</p><p>A lo largo de su historia, los romanos conservaron un sistema institucional que permit&iacute;a la participaci&oacute;n de los ciudadanos en decisiones pol&iacute;ticas.</p><p>La econom&iacute;a romana se basaba en la explotaci&oacute;n de los latifundios agr&iacute;colas trabajados por esclavos. Tambi&eacute;n la miner&iacute;a, la actividad de peque&ntilde;as industrias y el tr&aacute;fico comercial entre las regiones del Imperio contribuyeron a la riqueza de Roma.</p><p style="text-align: center">4.1. LA VISI&Oacute;N DE LA MUJER ENTRE LOS ROMANOS</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p>La mujer romana ten&iacute;a mayor libertad que la griega, al menos en algunos aspectos de su vida.</p><p>Sobre la opini&oacute;n del valor de las mujeres entre los romanos nos puede ilustrar el impuesto de capitaci&oacute;n de Diocleciano para quien dos mujeres equival&iacute;an a un hombre. </p><p>La mujer no ten&iacute;a nombres propio, se la llamaba por el nombre del padre en femenino. Cuando en la familia hab&iacute;a variar hijas, se a&ntilde;ad&iacute;a un ordinal al nombre, o se les apodaba &lt;&lt;la mayor&gt;&gt; o &lt;&lt;la menor&gt;&gt;, en caso de ser s&oacute;lo dos hermanas.</p><p>Seg&uacute;n la ley, un ciudadano romano no ten&iacute;a la obligaci&oacute;n de criar m&aacute;s de una hija, la primog&eacute;nita. Un &lt;&lt;pater familias&gt;&gt; sol&iacute;a reconocer s&oacute;lo a una de sus hijas, pues, aunque la crianza no fuera necesariamente muy costosa, el ciudadano deb&iacute;a reservar una parte importante de su fortuna para dotar el matrimonio de la hija. </p><p>La costumbre de abandonar a los ni&ntilde;os al nacer, y no ser reconocidos por la familia, era frecuente, sobre todo, entre los patricios y afectaba m&aacute;s a las ni&ntilde;as. Las ni&ntilde;as abandonadas pasaban a ser esclavas; y, por lo general, eran recogidas por los due&ntilde;os de los burdeles, que las adiestraban para ejercer como criadas y como prostitutas cuando alcanzaban la edad adulta.</p><p style="text-align: center">4.2. LA EDUCACI&Oacute;N</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p>La formaci&oacute;n de una mujer romana de clase alta consist&iacute;a en su preparaci&oacute;n para ser madre. Los m&eacute;dicos aconsejaban el juego de pelota y el canto en los coros como ejercicios que preparaban su cuerpo para la maternidad y estimulaba la fertilidad. Las mujeres deb&iacute;an aprender a hilar, tejer y bordar. Entre los 7 y los 12 a&ntilde;os de edad recib&iacute;an la misma formaci&oacute;n que los ni&ntilde;os; las hijas de los plebeyos asist&iacute;an a la escuela del Foro, donde aprend&iacute;an a contar, leer y recitar versos; las de las clases altas ten&iacute;an preceptores privados. No hab&iacute;a, en principio, impedimento para que pudieran continuar su formaci&oacute;n a partir de los 12 a&ntilde;os, pero al contraer matrimonio era frecuente que acabara entonces su educaci&oacute;n. S&oacute;lo las mujeres que se preparaban para cortesanas continuaban su aprendizaje.</p><p style="text-align: center">4.3. EL TRABAJO</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p>La mujer romana realizaba los mismos trabajos que los hombres.</p><p>La matrona ten&iacute;a como &uacute;nica responsabilidad la direcci&oacute;n de la casa, pero si, adem&aacute;s hilaba o tej&iacute;a se la consideraba un ejemplo de virtud; aunque no estaba entre sus obligaciones, era costumbre que supervisara la educaci&oacute;n de los hijos.</p><p>Al participar en el trabajo fuera del hogar, la mujer romana no estaba recluida en el gineceo. Pod&iacute;an ir siempre acompa&ntilde;ando a su marido, salir a la calle libremente sin que estuviera mal visto pero deb&iacute;a ir siempre acompa&ntilde;ada de una esclava o de otra mujer. Si una mujer sal&iacute;a sola a la calle era considerado como un atentado contra el decorum. Tambi&eacute;n deb&iacute;an llevar la cabeza cubierta por un velo o un manto. No llevarlo pod&iacute;a ser causa del divorcio. De hecho, a las mujeres se las distingu&iacute;a por la forma de vestir: las matronas deb&iacute;an llevar un manto que les estaba prohibido usar a las prostitutas.</p><p style="text-align: center">4.4. EL MATRIMONIO</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p>El matrimonio era, incluso por encima de la maternidad, la principal misi&oacute;n de la mujer romana en la vida. Era el medio que las clases altas empleaban para establecer alianzas pol&iacute;ticas o econ&oacute;micamente entre familias, una mujer pod&iacute;a realizar tantos matrimonios como fueran convenientes para el inter&eacute;s familiar.</p><p>Sin embargo, con el tiempo, se fue imponiendo el modelo de mujer &lt;&lt;univira&gt;&gt;, es decir, con un solo marido, pues estaba mejor considerada que la que ten&iacute;a varios esposos. </p><p>El matrimonio romano pod&iacute;a ser de dos tipos: in manus, en el que la potestad de la mujer pasaba del padre, y sine manus, en el que el padre conservaba el poder sobre la hija; por lo tanto, no necesariamente una mujer casada depend&iacute;a de su marido. </p><p>Para que el matrimonio fuera leg&iacute;timo era necesario que la esposa aportara una dote. El no pagar la dote pod&iacute;a llevar a disolver el matrimonio. </p><p>El matrimonio sol&iacute;a ser entre individuos de la misma clase social, pero tambi&eacute;n pod&iacute;a casarse entre distintas clases sociales. Estos matrimonios entre individuos de otras clases estuvieron prohibidos para los ciudadanos del orden senatorial. Resultaba extra&ntilde;o el matrimonio entre una persona libre y una esclava, pues el esclavo y sus hijos siempre pertenec&iacute;an al due&ntilde;o. El matrimonio entre esclavos no exist&iacute;a legalmente.</p><p>La edad de matrimonio era de 12 a&ntilde;os para las mujeres y de 14 para los varones. Esta edad qued&oacute; establecida por las leyes de Augusto, quien declar&oacute; la obligatoriedad del matrimonio e impuso penas para quienes no se casaran y no tuvieran un hijo.</p><p>El adulterio s&oacute;lo era delito para la mujer. El marido de una mujer adultera estaba obligado a divorciarse. La mujer tambi&eacute;n pod&iacute;a solicitar el divorcio por el adulterio del marido, pero no estaba obligada a ello.</p><p>El divorcio era f&aacute;cil de obtener, bastaba con tras d&iacute;as seguidos de interrupci&oacute;n de la convivencia entre esposos. Pod&iacute;a ser solicitado por el padre de la esposa, sin el consentimiento de ella, y, a veces en contra de la voluntad de los esposos. Los hijos de un matrimonio divorciado viv&iacute;an siempre con el padre, si &eacute;ste fallec&iacute;a pod&iacute;an pasar a vivir con la madre o permanecer en la familia del padre. En caso de viudedad, la mujer pod&iacute;a elegir un tutor.</p><p>La maternidad era considerada un deber de todas las mujeres hacia la comunidad. Las mujeres romanas ten&iacute;an miedo al embarazo y al parto. La corta esperanza de vida se deb&iacute;a en buena medida a los riesgos de la maternidad. La anticoncepci&oacute;n y, sobre todo, el aborto eran utilizados por las mujeres romanas, si bien con m&eacute;todos no demasiados efectivos.</p><p style="text-align: center">4.5. LAS MUJERES Y EL PODER POL&Iacute;TICO</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p>Las mujeres romanas estaban excluidas de la vida p&uacute;blica: no pod&iacute;a votar en los Comicios, ni ser magistradas o senadoras, no pod&iacute;an ser procuradoras, ni fiadoras de otro, ni garantizar las deudas ajenas, se las exclu&iacute;a de la adopci&oacute;n, pr&aacute;ctica habitual entre los romanos para configurar su familia, ya que una ciudadana romana no pod&iacute;a ejercer dichos derechos, porque solo era considerada hija de un ciudadano romano. Tampoco ten&iacute;an derecho a la limosna, ni al reparto del trigo, y los ni&ntilde;os eran mantenidos hasta las 17 &oacute; 18 a&ntilde;os, mientras que las ni&ntilde;as s&oacute;lo hasta los 14.</p><p>Las mujeres no pudieron hacer testamento libremente hasta el siglo III d. C.</p><p>Aunque legalmente estaban excluidas de esta vida p&uacute;blica, la realidad es que s&iacute; participaron en ella. La manera que tuvieron de intervenir era a trav&eacute;s de la influencia que ejerc&iacute;an en sus esposos o en sus hijos. </p><p>Conocemos tambi&eacute;n ocasiones en que las mujeres intervinieron directamente en defensa de sus inter&eacute;s. Por ejemplo, exigieron la abolici&oacute;n de la Ley Oppia, la cual prohib&iacute;a a las mujeres llevar vestidos de p&uacute;rpura, o pasear en carruajes, para obligarlas a mantener una apariencia de luto por los hombres muertos en la guerra contra An&iacute;bal, y que limitaba la cantidad de oro que pod&iacute;an poseer las mujeres. Asimismo, cuando las riquezas que por herencia pose&iacute;an las mujeres solteras o viudas, fueron requisadas a favor del Estado ellas protestaron en las calles de la ciudad y ante las entradas al Foro. Tambi&eacute;n se manifestaron contra la Ley Bocona, que restring&iacute;a la riqueza que pod&iacute;an heredar. Las mujeres se reun&iacute;an en asambleas, con el benepl&aacute;cito de los hombres, que siempre consideraban que estas reuniones ten&iacute;an car&aacute;cter religioso. En el 331 a. C., ciento diecis&eacute;is mujeres fueron condenadas por reunirse para confeccionar hechizos o venenos, por lo que resulta evidente el motivo de estas asambleas.</p></li><li value="1"><p style="text-align: center">LAS MUJERES EN LA RELIGI&Oacute;N ROMANA</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p>La religi&oacute;n es el &aacute;mbito p&uacute;blico en el que m&aacute;s participaci&oacute;n tuvieron las mujeres. Excluidas de algunos cultos, as&iacute; como de todos los ritos en los que hubiera molienda o sacrificios de animales, en otros, esenciales en la vida de los romanos, la participaci&oacute;n de la mujer fue imprescindible. </p><p style="text-align: center">5. LA MUJER EN LA EDAD MEDIA</p><p>El paso de la Antig&uuml;edad Media y el transcurso de &eacute;sta no signific&oacute; una mejora para la condici&oacute;n femenina. El Medievo representan un retroceso para la mujer para lo que concierne a su consideraci&oacute;n, su poder o su participaci&oacute;n en la esfera p&uacute;blica.</p><p>Se considera Edad Media el per&iacute;odo de tiempo que se extiende desde la ca&iacute;da de la capital del Imperio Romano de Occidente, hasta la ca&iacute;da de la capital del Imperio Romano de Oriente. Para facilitar su estudio se divide en Alta, Plena y Baja Edad Media. En esos mil a&ntilde;os se produjo una evoluci&oacute;n considerable se podr&iacute;a definir todo el per&iacute;odo como la &eacute;poca de desarrollo de la econom&iacute;a u de la sociedad feudales.</p><p>Durante toda la Edad Media el hombre vivi&oacute; fundamentalmente del trabajo de la tierra, con una c&eacute;lula de organizaci&oacute;n b&aacute;sica: el latifundio o feudo.</p><p>La artesan&iacute;a y comercio fueron poco importantes durante la Alta Edad Media. La evoluci&oacute;n posterior se puede definir por un incremento de la artesan&iacute;a y del comercio en el peso econ&oacute;mico general. Se produjeron cambios tecnol&oacute;gicos que permitieron mejorar el nivel de vida general, provocaron el aumento demogr&aacute;fico por el incremento de la productividad agr&iacute;cola y fomentaron la artesan&iacute;a al servicio de la agricultura.</p><p>La jerarquizaci&oacute;n es una de las caracter&iacute;sticas de esta sociedad, podr&iacute;amos decir que se divid&iacute;an en, primer lugar el rey, seguido por los nobles, poderosos terratenienses. Esta sociedad se defin&iacute;a por los derechos y funciones de sus miembros. Los tres grupos o estamentos eran los nobles (que luchaban), los cl&eacute;rigos (que rezaban) y el pueblo (que trabajaba).</p><p>Pero para una sociedad como la de la Edad Media eran normales aspectos que pueden parecernos a nosotros injustos, retr&oacute;grados o machistas.</p><p>Tambi&eacute;n, debemos remarcar la dificultad con la de generalizar acerca de la mujer en aquella &eacute;poca, por algunas razones: en primer lugar, porque su situaci&oacute;n econ&oacute;mica variaba, y en segundo lugar, porque tambi&eacute;n era diferente su posici&oacute;n seg&uacute;n las &aacute;reas y la &eacute;poca en que nos situemos.</p><p style="text-align: center">5.1. LA VISI&Oacute;N DE LA MUJER EN LA EDAD MEDIA</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p>El Medievo hereda las ideas de la Antig&uuml;edad y las aumenta, y as&iacute;, el antifeminismo aristot&eacute;lico se vio reforzado por el de los primeros Padres de la iglesia o el de los cl&eacute;rigos medievales.</p><p>La evoluci&oacute;n ideol&oacute;gicas respecto al mundo femenino tiene dos momentos destacables, uno en torno a los siglos XI y XII y otro a partir del siglo XIII. En los siglos XI y XII se produjo un movimiento purificador en el seno de la iglesia que afect&oacute; a la mujer de dos maneras: como consecuencia de la imposici&oacute;n del celibato ya que se consider&oacute; a la mujer la causa de todos los males y en segundo lugar, por la nueva definici&oacute;n del matrimonio que en consecuencia se convertir&aacute; en monog&aacute;mico y vitalicio. </p><p>Las facultades de Teolog&iacute;a y las nuevas &oacute;rdenes mendicantes elaboraron el ideal de mujer de la Edad Media. El modelo por excelencia era la Virgen Mar&iacute;a. </p><p>A finales de la Edad Media algunas mujeres empezaron a hacer o&iacute;r su voz. La m&aacute;s conocida es Christine de Pisan, que escribi&oacute; La cit&eacute; des dames, donde se se&ntilde;alaba, la desgracia de haber nacido mujer y no se resignaba a aceptar los t&oacute;picos sobre la &lt;&lt;estupidez&gt;&gt; femenina, elaborados por los hombres. Los hombres consideraban inferior a la mujer. </p><p>El hombres medieval limit&oacute; a la mujer al espacio dom&eacute;stico o privado y reserv&oacute; el p&uacute;blico para los hombres.</p><p>De algunos personajes antiguos proceden buena parte de las teor&iacute;as que sobre la naturaleza de la mujer se divulgaron en la Edad Media.</p><p>La menstruaci&oacute;n, por ejemplo, se consideraba como el modo en que la mujer expulsaba las impurezas de su cuerpo, y pensaban que la presencia de una mujer menstruante pod&iacute;a estropear comida en proceso de elaboraci&oacute;n, o que su mirada volv&iacute;a opacos los espejos. </p><p>Las mujeres, en resumidas cuentas, se ten&iacute;a que comportar de manera que no provocara la sexualidad masculina. Se consideraba esencial para vencer el ocio, que de otro modo llevar&iacute;a a la mujer a los malos pensamientos, y el silencio se le impon&iacute;a como sacrificio de lo que, por otra parte, se le consideraba natural en ella: hablar demasiado. </p><p>De poder participar en y algo relacionado con la iglesia los cl&eacute;rigos excluyeron a las mujeres de estas instituciones porque se requer&iacute;a una capacidad intelectual que, seg&uacute;n ellos, s&oacute;lo era pose&iacute;da por los hombres.</p><p>Las costumbres que la supeditaban a la autoridad del padre o del marido en los aspectos m&aacute;s importantes y en los momentos determinantes de la vida influyeron mucho en las ideas que ten&iacute;an sobre las mujeres. La ley la trataba como a una menor, y la condicionaba para ejercer cargos p&uacute;blicos o acceder al mundo laboral. A pesar de todo, la mujer todo un papel muy importante tanto en el &aacute;mbito p&uacute;blico como en el privado.</p><p style="text-align: center">5.2. LA EDUCACI&Oacute;N FEMENINA</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p>A la mujer se la educaba para conseguir cuatro objetivos: buenos modales, devoci&oacute;n religiosa, buen conocimiento de las labores del hogar y instrucci&oacute;n intelectual.</p><p>Para conseguir una educaci&oacute;n literaria las mujeres ten&iacute;an cuatro v&iacute;as: la instrucci&oacute;n en colegios conventos para hijas de la nobleza y de la alta burgues&iacute;a; el servicio a grandes damas; el aprendizaje o el servicio en colegios elementales para ni&ntilde;as de clases m&aacute;s pobres. La mayor&iacute;a de las mujeres eran analfabetas, aunque las damas de la nobleza u de la alta burgues&iacute;a sab&iacute;an leer y escribir.</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p style="text-align: center">5.3. EL MATRIMONIO</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p>El &ldquo;espacio natural&rdquo; donde se encontraba la mujer era la casa. All&iacute; la circunscrib&iacute;an los hombres, a no ser que les interesara internarlas en un convento. All&iacute; permanec&iacute;an solteras, casadas o viudas. La Iglesia se&ntilde;al&oacute; las diferencias cualitativas seg&uacute;n el estado civil: la mejor consideraci&oacute;n era para las solteras si viv&iacute;an en castidad; despu&eacute;s ven&iacute;an las viudas que, impuras durante su matrimonio ten&iacute;an la oportunidad de ser castas y puras en su nuevo estado; y, por &uacute;ltimo, las casadas que, por mantener relaciones sexuales con el marido, se encontraban en estado de impureza.</p><p>La Iglesia comprend&iacute;a que sin el matrimonio no se pod&iacute;a continuar la especie, por eso no s&oacute;lo acept&oacute; las relaciones sexuales dentro del matrimonio.</p><p>Para la mujer el matrimonio significaba un cambio de familia, dejar su casa paterna para ir a vivir a la casa familiar del esposo, pasar el dominio del padre al del marido. En resumen su vida se llenaba de nuevas obligaciones y sus derechos era mucho m&aacute;s limitados.</p><p>La mujer no ten&iacute;a capacidad de decisi&oacute;n acerca de si quer&iacute;a o no quer&iacute;a contraer matrimonio, era el padre o un tutor quien decid&iacute;a su estado civil. Era la familia del var&oacute;n la que eleg&iacute;a las mujeres casaderas aqu&eacute;lla que m&aacute;s se acomodada a sus intereses. Los valores que m&aacute;s se contaban eran: la edad de la novia, la calidad de la familia, a la dote que aportaba y, las cualidades personales de la candidata. El matrimonio era ante todo un contrato, una instituci&oacute;n, y no se pensaba en el matrimonio por amor. </p><p>La edad no puede generalizarse para todos los siglos y todas la &aacute;reas europeas. Aunque la iglesia fij&oacute; la edad de 7 a&ntilde;os como m&iacute;nima, pero, a esa edad s&oacute;lo pod&iacute;an celebrarse los esponsales, y el casamiento era al cumplir los 12. Los muchachos pod&iacute;an casarse a las 14 a&ntilde;os.</p><p>Al realizarse el compromiso de boda, se establec&iacute;a la dote que la mujer ten&iacute;a que aportar al matrimonio. La cuant&iacute;a de los bienes var&iacute;a seg&uacute;n la &eacute;poca y las &aacute;reas. La dote volv&iacute;a a la mujer si el marido fallec&iacute;a antes que ella o si el marido no la administraba debidamente. La mujer s&oacute;lo perd&iacute;a la dote en caso de cometer adulterio. </p><p>La dote consist&iacute;a en bienes muebles e inmuebles. El marido tambi&eacute;n aportaba una cantidad a la esposa. La aportaci&oacute;n deb&iacute;a ser igual a la dote. Dicha cantidad se entregaba al padre de la novia, pero despu&eacute;s pasaba a engrosar el patrimonio de la esposa.</p><p>La buena esposa deb&iacute;a tener como modelo a Sara, personaje b&iacute;blico que la iglesia estableci&oacute; como prototipo de mujer casada. Las cinco obligaciones fundamentales de la casada era: honrar a sus suegros, amar al marido, cuidar de su familia, gobernar la casa y portarse de un modo irreprochable. </p><p>Muchas mujeres mor&iacute;an en el parto y otras pasaban buen parte de su vida matrimonial embarazada. La duraci&oacute;n normal de un matrimonio no era muy larga, entre 10 y 15 a&ntilde;os, pues la esperanza de vida era corta. La importancia que se daba a la maternidad llegaba a la esterilidad, se consideraba como un mal terrible, un castigo o una condena, y que fuera una de las pocas razones que hac&iacute;an posible la ruptura de una pareja. </p><p style="text-align: center">5.4. LA SITUACI&Oacute;N JUR&Iacute;DICA FEMENINA</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p>Frente a sus numerosas obligaciones, las mujeres apenas gozaban de derechos. Las mujeres que pretenden defenderse tienen rara vez a la ley de su parte. A una mujer le era muy dif&iacute;cil separarse del marido. </p><p>El derecho discrimin&oacute; a la mujer frente al hombre, y esto la perjudic&oacute; no s&oacute;lo en el &aacute;mbito privado, sino tambi&eacute;n en el &aacute;mbito p&uacute;blico. El poder pol&iacute;tico le estaba pr&aacute;cticamente vedado a la mujer, exceptuando la m&aacute;xima jerarqu&iacute;a, el poder real. Las limitaciones de la participaci&oacute;n femenina se agudizaban a&uacute;n m&aacute;s, si tenemos en cuenta que ha determinados trabajos solo ten&iacute;an acceso aquellas mujeres, generalmente embarazadas o viudas. </p><p style="text-align: center">5.5. EL TRABAJO DE LA MUJER EN LA EDAD MEDIA</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p>A lo largo de la Edad Media se produce en retroceso de la participaci&oacute;n femenina en el mundo laboral. </p><p>Se podr&iacute;a afirmar que en aquellas sociedad inminentemente rural buena parte de las mujeres se dedicaban al trabajo campesino ayudando a sus maridos. Las dos actividades principales eran las tareas agr&iacute;colas y la producci&oacute;n textil.</p><p>En los primeros siglos de la Edad Media tambi&eacute;n encontramos tambi&eacute;n mujeres en tareas relacionadas con las letras, la medicina e incluso la magia.</p><p>La Plena Edad Media fue para el trabajo femenino una &eacute;poca de estabilidad y cambio al mismo tiempo. Las mujeres continuaron realizando sus tareas tradicionales, pero los hombres entraron en campos de trabajo hasta entonces considerados femeninos. </p><p>Los cambios en el trabajo femenino se produjeron con el renacer urbano a partir del siglo XI. </p><p>Esa misma evoluci&oacute;n parece producirse en las profesiones liberales. Por lo que respecta a la medicina, las mujeres continuaron con sus papeles tradicionales de enfermeras y curanderas. Pero la profesionalizaci&oacute;n de la medicina, que exig&iacute;a estudios, ex&aacute;menes y licencias para su pr&aacute;ctica, fue excluyendo a las mujeres.</p><p>Se les prohib&iacute;a actuar como abogados o presentar querellas criminales ante los tribunales, a no ser que fuera por una injuria cometida contra su propia persona. Pero la diferencia con los hombres estaba en los salarios o en los beneficios de su trabajo. </p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p style="text-align: center">5.6. EL EJERCICIO DEL PODER POL&Iacute;TICO</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p>Como en otros aspectos la posici&oacute;n de la mujer variaba seg&uacute;n se clase social, el espacio y el tiempo en el que le tocaba vivir. La participaci&oacute;n femenina se encuentra limitada a las mujeres de las clases superiores y a figuras muy concretas. </p><p>En los primeros tiempos medievales las mujeres participaban en las asambleas p&uacute;blicas, posiblemente como herencia germ&aacute;nica. Sin embargo, fue la tradici&oacute;n romana la que pervivi&oacute; en la Edad Media.</p><p>Hay muchos casos en los que la mujer tom&oacute; el poder bien por herencia de su padre, bien por quedarse viuda, y al ser siempre considerada menor de edad el hijo se hac&iacute;a cargo de todas las responsabilidades.</p><p>Las costumbres hereditarias fueron especialmente liberales hacia las mujeres en regiones fronterizas. </p><p>Aparte de los derechos jur&iacute;dicos, la mujer noble interven&iacute;a en el mundo pol&iacute;tico a trav&eacute;s de la influencia que pod&iacute;a ejercer sobre su marido. </p><p style="text-align: center">5.7. LA MUJER EN EL CONVENTO</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p>El recogimiento en una instituci&oacute;n religiosa encontraba marido apropiado para ellas o no ten&iacute;a suficiente dote para casarlas. Aunque no faltaban las mujeres que ingresaban en el convento movidas por sus sentimientos. Eran las clases m&aacute;s elevadas de la sociedad las que buscaban la colocaci&oacute;n de sus hijas en un monasterio, pues los pobres siempre encontraban alg&uacute;n trabajo en que emplear a sus hija, o simplemente no contaban con la aportaci&oacute;n econ&oacute;mica que muchos conventos requer&iacute;an para ingresar. </p><p>El convento era tambi&eacute;n un lugar de educaci&oacute;n y funcionaba como un internado para ni&ntilde;os y ni&ntilde;as de clases elevadas. Se trataba de una forma de conseguir algunos ingresos, esta costumbre debi&oacute; de seguir practic&aacute;ndose por la necesidad de dinero.</p><p>Su formaci&oacute;n les permit&iacute;a tambi&eacute;n dedicarse a las traducciones o a la producci&oacute;n de manuscritos. </p><p>La vida diaria del convento requer&iacute;a una rutina estricta en el cumplimiento de los deberes religiosos. Hab&iacute;a siete oficios diarios: maitines (a las 2 de la madrugada) seguidos de laudes, tras los que volv&iacute;an a dormir hasta las 6 de la ma&ntilde;ana para rezar tercias, sextas, nonas, v&iacute;speras y completas. Tomaban tres comidas al d&iacute;a: el desayuno tras rezar la prima; la comida al mediod&iacute;a, en silencio y escuchando una lectura; y una peque&ntilde;a cena tras rezar las v&iacute;speras. </p><p>El silencio impuesto a las mujeres de forma metaf&oacute;rica era real para las monjas.</p><p>En el norte de Europa miles de mujeres llevaban una vida religiosa voluntaria, solas o en peque&ntilde;os grupos, sin adaptarse a ninguna regla, haciendo voto temporal de obediencia y de castidad, a estas mujeres se les conoc&iacute;a como las beguinas.</p><p style="text-align: center">5.8. SOMETIMIENTO Y SILENCIO</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p>Todas las mujeres estaban sometidas a los hombres, de tal manera que podr&iacute;a afirmarse que la historia de la mujer en la Edad Media es una historia de sometimiento. Los hombres influ&iacute;an en su pensamiento y en sus actos, le impon&iacute;an un modelo a seguir, la condenaban al silencio.</p><p>El sometimiento se reflej&oacute; en todos los &aacute;mbitos. La mujer no parece haber luchado contra esa situaci&oacute;n, por el contrario, parece m&aacute;s bien haber asumido el papel que le otorgaron. Fueron escasas las voces femeninas que se alzaron en contra.</p><p>Las reglas de la virtud femenina, sobriedad, decoro, recato, se romp&iacute;an a menudo con las modas suntuarias de vestidos lujosos y grandes escotes, con el uso de maquillajes y adornos.</p><p>La actitud rebelde de las mujeres se manifest&oacute; en otros aspectos de la vida, profana o sagrada.</p><p>Algunos autores se han preguntado si hubo un &lt;&lt;movimiento femenino&gt;&gt; en la Edad Media. Parece claro que hubo mujeres que trataron de salir de la dependencia, el sometimiento y el silencio que los hombres les impusieron, y que la gran mayor&iacute;a se vieron obligadas a aceptar.</p><p style="text-align: center">6- OPINI&Oacute;N PERSONAL</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p>Este libro me ha parecido muy interesante, ya que me ha permitido conocer la vida y la historia de las mujeres en la Antig&uuml;edad y la Edad Media. Aunque como todo ha habido una parte de esta historia que no me ha gustado por el tratamiento que durante siglos se le ha dado a la mujer. Las mujeres durante mucho tiempo han sido consideradas inferior al hombre, estando sometidas a ellos, cosa que no me ha parecido justa. Nunca se les dio una oportunidad para poder demostrar que por el simple hecho de ser mujer eran inferiores a los hombres.</p><p>Tambi&eacute;n, me ha parecido que las mujeres no pusieron mucho por su parte para intentar cambiar aquel machismo que hab&iacute;a, o por lo menos hasta la informaci&oacute;n que nos ha llegado nunca ha sido demostrado. Pero, poco a poco la sociedad fue evolucionando y hoy por hoy, las cosas no son como aquellos a&ntilde;os de desesperaci&oacute;n que debieron tener todas aquellas mujeres. </p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><p style="text-align: center">&nbsp;</p><br /><br /><br /><br /></li>]]></description>
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